Derechos Humanos


El Cardenal y el pederasta: impunidad total

El lenguaje político esta diseñado para hacer que las mentiras suenen verosímiles.
George Orwell

Hasta donde tengo conocimiento, en México no ha habido un solo reporte documentado ante las autoridades civiles o eclesiásticas de algún sacerdote pederasta.

Cardenal Norberto Rivera Carrera
Arzobispo Primado de la Ciudad de México.
Julio de 2002, entrevista a la revista 30 Giorni.

En octubre de 1994, Joaquín, un niño de 13 años, fue violado salvajemente por el sacerdote diocesano Nicolás Aguilar Rivera, vicario de la parroquia de San Antonio de las Huertas, en la Ciudad de México. El crimen ocurrió en la rectoría del templo. Mientras lo violaba, sólo unos metros afuera, el cura titular, Antonio Núñez, oficiaba misa.

Joaquín no podía saberlo. Para entonces, el padre Nicolás, llevaba al menos 86 victimas, 60 reconocidos por autoridades católicas de Puebla en 1997, y 26 más que reportó el Departamento de Policía de Los Ángeles, California, nueve años antes, en 1988. Al padre Nicolás se le abrieron dos procesos penales, uno en cada país por los ilícitos. No pisó nunca la cárcel. Incardinado en la Diócesis de Tehuacán, su obispo en aquellas fechas era Norberto Rivera. De acuerdo con nuevos documentos oficiales de la Iglesia a los cuales hasta hace poco no se podía acceder, el ahora cardenal y arzobispo primado de la Ciudad de México, Norberto Rivera Carrera, siempre estuvo al tanto de dónde estaba su sacerdote pederasta. Nadie más le podía otorgar los permisos para oficiar en las distintas parroquias católicas a las que se le promocionó como vicario durante 20 años.  El padre Nicolás sigue oficiando como sacerdote y en contacto con menores de edad.

El caso del religioso con más víctimas sexuales en la historia mexicana fue el del  sacerdote Gaspar de Villarias, que se remonta al siglo XVII. De acuerdo con documentos del Archivo General de la Nación y del Tribunal del Santo Oficio, entre 1610 y 1620, Villarias utilizó su posición de presbítero y el secreto de confesión para abusar de más de 90 mujeres católicas de todos los estratos socioeconómicos. Se puede decir que fue el caso más notable de la época colonial, cuya repercusión llegó hasta Roma.

Hoy, el padre Nicolás Aguilar Rivera ha rebasado —en número y sordidez— ese récord de ignominia, al violar, ultrajar y explotar sexualmente a alrededor de cien niños, también al amparo de su puesto y utilizando lo mismo el espacio de hogares católicos que le abrieron las puertas, que  templos y edificios parroquiales. Continuar leyendo el capítulo

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El agresor de la niña Érica Rodríguez tiene nombre y rostro: Manuel Beliz. A pesar de haber sido sentenciado a 11 años de prisión por violación, fue reintegrado a la membresía de los Testigos de Jehová luego de un breve periodo de leve “excomunión”. Durante el juicio penal, el líder contó con amplio apoyo moral de sus amigos Testigos, de las autoridades de su organización y de familiares practicantes de la misma fe. Por su parte, Érica, quien se vio obligada a iniciar el doloroso proceso judicial a la corta edad de 21 años, fue estigmatizada, aislada y considerada “traidora” por haber acudido a las autoridades por haber acudidoSilentLambs Webpage a las autoridades a denunciar al líder que abusó sexualmente de ella de los cuatro a los 11 años de edad.

Lo que más resalta al examinar el caso es una solidaridad feroz en torno al líder religioso mencionado, la cual contrasta con la indiferencia inconcebible hacia una niña que vivió encerrada en un infierno de vergüenza y dolor por siete años. Siete años paralizada ante la amenaza del líder de expulsarla de los Testigos de Jehová a ella y a sus padres si lo denunciaba por violarla.

La solidaridad, un rasgo distintivo de la cultura latina, frecuentemente se pervierte dentro de estructuras religiosas autoritarias. Entonces se torna en encubrimiento y complicidad que favorece el silencio. Esa secrecía en que florece la impunidad que destruye a los más vulnerables.

Tomado del libro La explotación de la fe
Ediciones B
2008

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Contexto

Pocos conocen la rígida estructura patriarcal que ha elaborado lineamientos “divinos” para que no se denuncien a las autoridades los múltiples casos de pederastia por parte de líderes, en su mayoría contra niñas y adolescentes, que ocurren con preocupante frecuencia en los Testigos de Jehová. Hay un sitio de internet que ha documentado decenas de miles de casos. William H. Bowen, quien fuera anciano y miembro de dicha organización por mas de 30 años, ha dirigido con éxito silentlambs.org desde el 2001. Se trata de una asociación no-lucrativa dedicada a documentar este problema y ayudar a victimas. Su incansable trabajo a favor de los derechos humanos de las mujeres y niñas Testigos de Jehová ha sido eficaz. Su página de internet es indispensable para entender esa dimensión poco conocida de los Testigos de Jehová, ese patriarcalismo perverso que no es exclusivo, como muchos piensan y otros desearían, de la jerarquía católica.

www.silentlambs.org tiene información sobre este tema en español e inglés.

 

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La coronación Pascual Chávez Villanueva, rector mayor de la orden de los salesianos y protector del pederasta, posando junto a niños y niñas.

 

“Como en aquel día en que hice mi primera consagración al sacerdocio, hoy quiero decir, una vez más: Sí, Señor.”

 

Una aclamación que parecía interminable lo interrumpió.

 

“Yo acepto la decisión de esta asamblea como la voluntad de Dios”. Otra catarata de aplausos inundó la casa generalizia en Roma.

 

La orden de los salesianos acababa de elegir como su máximo líder a un notorio protector de sacerdotes pederastas.

 

El padre Pascual Chávez pronunció después, con diáfana mirada, un breve discurso inaugural. A continuación vino el tradicional besamanos. Los superiores salesianos se acercaron, formando una fila, a rendirle homenaje. Se acaba de convertir, nada menos, que en sucesor de Don Bosco. Llovían, como un sello de aprobación sobre su ejemplar trayectoria sacerdotal los elogios del selecto grupo de religiosos invitados. Era el pináculo de la carrera eclesiástica del cura del Bajío. El único mexicano, de hecho, que actualmente dirige una orden religiosa del abolengo de los salesianos de Don Bosco, una de las más grandes del mundo. Primer rector mayor, cuyo linaje no era italiano. El noveno sucesor del legendario fundador.

 

Es curioso. Nadie lo ha cuestionado hasta la fecha sobre aquellos cincuenta niños abusados sexualmente por uno de sus curas en León, Guanajuato, cuando Pascual Chavez era un modesto supervisor de la zona.

 

Al día siguiente, el 4 de abril de 2002, el padre Chávez pronunció su primera homilía oficial en una velada especial. Exaltando a su predecesor, el padre Juan Vecci, otro connotado protector de curas paidófilos, prosiguió hablando de sus modestos inicios como un sencillo sacerdote mexicano. Dijo a la concurrencia:

 

“Invito a la familia salesiana y a todos los aquí presentes a un profundo compromiso con la juventud, especialmente con los jóvenes pobres y marginalizados, a renovar nuestra dedicación y servicio a la Iglesia, a amar e imitar el ejemplo que nos legó Don Bosco; llevando dentro de nosotros su carisma y ejemplo a las diferentes comunidades y culturas de donde hemos venido”.

 

A la homilía siguió otro festejo, más vino de honor y plegarias por el nuevo rector mayor. Ese mismo día ofició misa y concedió su primera entrevista a la prensa.

 

Es un misterio por qué dejó continuar al sacerdote Juan Manzo en su puesto, brindándole amplia protección, cuando ya sabía de los abusos. Luego, cuando estalló el escándalo y quiso maquillar las apariencias, lo trasladó —en un acto de singular piedad— a trabajar con niños indígenas mixes a la sierra de Oaxaca. Allá está, hasta hoy.

 

“Esta cultura de hoy, tan secularizada, tan materialista, tan hedonista, tiene una gran necesidad de ser purificada…” , continuó su discurso el hoy rector mundial de los salesianos.

 

Tomado del libro La explotación de la fe.

Ediciones B.

2008

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El sacerdote pederasta que ha violado a más menores en la historia de México, sigue libre y oficiando misa. Lleva, documentadas, 100 víctimas. En contraste, el empresario Succar Kuri abusó sexualmente de 25 menores mayas en Cancún y está en la cárcel. En el México medieval de hoy, pesan más las sotanas que  millones de dólares.

“El caso del religioso con más víctimas sexuales en la historia mexicana fue el del Gaspar de Villarias, que se remonta al siglo xvii. De acuerdo con documentos del Archivo General de la Nación y del Tribunal del Santo Oficio, entre 1610 y 1620, Villarias utilizó su posición de presbítero y el secreto de confesión para abusar de más de 90 mujeres católicas de todos los estratos socioeconómicos. Se puede decir que fue el caso más notable de la época colonial, cuya repercusión llegó hasta Roma.
Hoy, el padre Nicolás Aguilar Rivera ha rebasado —en número y sordidez— ese récord de ignominia, al violar, ultrajar y explotar sexualmente a alrededor de cien niños.

En el mundo mediático mexicano, el empresario Jean Succar Kuri es el emblema de la pederastia y el abuso de poder. Se ha ganado a pulso ese lugar. Están documentadas alrededor de 25 agresiones sexuales menores mayas en las que participó, y las redes políticas y empresariales que lo protegieron han sido exhibidas. El padre Nicolás Aguilar, con cien niños ultrajados aún no es considerado, por alguna misteriosa razón, el pederasta por antonomasia de México. Los medios, en general, apenas le dan seguimiento a su carrera delictiva de vez en vez.

Elementos noticiosos, los tiene. El número de víctimas sexuales; la forma, mucho más violenta y dolosa que la del alevoso pederasta de Cancún, que ya es decir mucho. También está el hecho de que lo encubre el arzobispo primado de México y de que el poderoso cardenal de Los Ángeles, Roger Mahony, hizo lo mismo en su momento. Sin embargo, son pocos los medios periodísticos que le dan seguimiento más allá de la nota breve. ¿Quién ha visto en televisión un reportaje especial sobre el pederasta más infame de la historia contemporánea, el padre Nicolás Aguilar, o una actualización documentada que mantenga al tanto a la ciudadanía y los fieles?

Dicen que si Succar Kuri hubiese sido sacerdote, se hubiera ahorrado mucho del incómodo escrutinio social y, quizás habría evadido la justicia.”

Trascripción de lecturas selectas. Presentación del nuevo libro La Explotacion de la Fe. Feria Internacional del Libro de la Ciudad de México.  Palacio de Minería, marzo de 2008.

La Explotacion de la Fe.

Autor: Jorge Erdely.

Publicado por Ediciones B, 2008.

375 paginas.

 

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Salesians hold world record for pedophile priests — guest writer Joey Piscitelli lists their names and connections to William Levada

The Salesians go on trial in LA April 14. Plaintiffs say the Order let pedophile priest Titian Miani have access to children at St. John Bosco High in Bellflower. Piscitelli sued the Salesians in 2006. — ke

By Joey Piscitelli
The Salesians Clergy of California have shattered the World Record for the most accused child molesters in one area, by a landslide. There is no religious order in the world that we know of that is even remotely close in the number of accused molesters. And the list is growing. At latest count, there are 21 local (California) Salesians accused and/or convicted pedophiles, 19 of them named as child molesters in lawsuits! This tally is so far off the charts… Leer artículo completo

 

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periodistadigital.com

Tremenda la acusación que publica la revista mexicana Proceso contra los salesianos y, más en concreto, contra su recién reelegido Rector Mayor, Pascual Chávez. La materia es tan grave y las acusaciones tan documentadas, que nos vemos en la obligación de rebotar el reportaje. Leer toda la nota

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El religioso mexicano está acusado de proteger al sacerdote pederasta Juan Manzo Cárdenas

Por Rodrigo Vera

 

México, D.F., 25 de marzo (apro).- El religioso mexicano Pascual Chávez Villanueva, rector mayor de la orden de los salesianos y acusado de proteger al sacerdote pederasta Juan Manzo Cárdenas, fue reelegido en el cargo para el periodo 2008-2014, informó hoy la oficina de prensa de esa congregación religiosa.

 

La reelección de Chávez Villanueva se dio en una primera votación, en el marco del XXVI Capítulo General que, desde el pasado 3 de marzo, realizan en Roma los provinciales salesianos de todo el mundo.

 

De esta manera, el religioso mexicano regirá por un segundo periodo los destinos de la poderosa orden de los salesianos, que tiene presencia en 128 países de los cinco continentes. Su primer periodo inició en abril de 2002.

 

En su libro La explotación de la fe, el investigador Jorge Erdely documenta ampliamente la protección que Chávez Villanueva le sigue brindando a su sacerdote salesiano Manzo Cárdenas quien, a mediados de los años noventa, abusó sexualmente de 50 menores de edad en la Ciudad del Niño Don Bosco, una escuela-orfanato que tiene la congregación en León, Guanajuato.

 

En ese tiempo, Chávez Villanueva fungía como encargado de los salesianos en la zona centro de México, por lo que formalmente se le notificó sobre los abusos sexuales del padre Manzo.

 

Pese a las denuncias penales interpuestas por los familiares de las víctimas, Chávez Villanueva se limitó a enviar a su sacerdote a África, para después reintegrarlo a México, donde el religioso pederasta continúa ejerciendo su ministerio sacerdotal, concretamente en la mixteca oaxaqueña, según se señala en La explotación de la fe y en un reportaje publicado hace dos semanas en el semanario Proceso.

 

Oriundo del peyotero poblado de Real de Catorce, San Luis Potosí, donde nació en 1947, Chávez Villanueva ingresó en la congregación salesiana en 1964. Entre otros cargos, fue director del Instituto Teológico de Tlaquepaque (1980-1988 ) y provincial de la zona centro de México (1989-1994)

 

El religioso potosino –considerado el sucesor de San Juan Bosco, el santo italiano que fundó la congregación en el siglo XIX– tiene un doctorado en Teología Bíblica, por la Universidad Pontificia de Salamanca, España.

Cobijado por un halo de santidad, pues sus seguidores lo consideran como “Don Bosco vivo”, Chávez Villanueva preside en Roma la Unión de Superiores Generales, la agrupación que agrupa a 200 órdenes religiosas

 

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